(VIDEO) Rosinés: Seguiremos construyendo y luchando por esta Patria a la que amaste tanto

El discurso de Rosinés, hija menor del Comandante Hugo Chávez, fue uno
de los momentos más emotivo del homenaje que se rindió este jueves, en
el Cuartel de la Montaña, en Caracas, al líder de la Revolución
Bolivariana, al cumplirse dos años de su siembra. “El camino que queda
por recorrer no es sencillo, como personas, como familia y como país
pasaremos por altos y bajos, pero seguiremos construyendo y luchando por
esta hermosa patria a la que amaste tanto o más que a tu propia vida,
esta patria por la que tanto sacrificaste”, expresó con voz
entrecortada, mientras, conmovidos, familiares, líderes
latinoamericanos, mandatarios, intelectuales y dirigentes de la
Revolución la observaban.
Texto: AVN
El Cuartel de la Montaña, lugar donde reposan los restos mortales del
líder socialista, estuvo colmado durante todo el día, ahí se dieron
cita el presidente Nicolás Maduro, el Alto Mando de la Revolución,
familiares del comandante Chávez y representantes de naciones
latinoamericanas y caribeñas, todos honrando el legado de quien fue
vanguardia para la construcción de un mundo soberano e igualitario.
A las 4:25 de la tarde justo a la hora de la siembra del líder de la
Revolución, desde el cuartel se disparó, como se hace a diario, la salva
de artillería, en aras de rememorar y honrar su memoria y el
pensamiento bolivariano. Al unísono con este disparo sonaron los fuegos
artificiales lanzados por el pueblo caraqueño.
Posteriormente, los presentes se dirigieron a la Flor de los Cuatro
Elementos, mausoleo del comandante ubicado al interior del Cuartel,
donde entre música llanera y lágrimas se recordó su obra y su entrega al
pueblo.

La
música tradicional venezolana, interpretada por un grupo de niños, sonó
alto como tantas veces se escuchó ante la presencia de Chávez, quien
fue su propulsor y la rescató para los oídos del pueblo. La canción
Venezuela
fue la primera que retumbó, luego el arpa, el cuatro y las maracas
siguieron la tonada en piezas llaneras como Linda Barinas, Lucerito, y
Sueño Latino, que llenaron el espacio que fue adornado por claveles
amarillos, naranjas y rosados ofrecidos a Chávez.
El pueblo indígena, representado por la comunidad Piaroa también se
hizo presente con el repertorio de música y danza del ritual
chamanístico guaraní, en el que se invoca el espíritu de los animales
para rendir honor a sus seres queridos. El chamán de la tribu indígena
Waika aprovechó para recordar que el Comandante Chávez sigue presente en
los venezolanos. “Nosotros en nombre de los pueblos indígenas le
decimos a nuestro Comandante que siempre estará presente con nosotros”,
relató el Chamán.
Tantas muestras de reconocimiento no son casuales, pues en vida
Chávez el pueblo logró reivindicar sus derechos en una lucha conjunta
con el líder socialista , por lo que Rosinés Chávez en parte de su
intervención manifestó su satisfacción por poder presenciar la luz de su
padre en el pueblo venezolano.
Rosinés Chávez, palabras en el Cuartel de la Montaña a 2 años de la siembra de su padre
“Gracias, papá, gracias por quedarte como una lucecita cuando
sentimos que no vemos el camino. Gracias por seguir brillando en la
mirada de un niño y en la sonrisa de un abuelo, gracias por habernos
llenado de tantos recuerdos, muchos de ellos cargados de tantas de tus
ocurrencias. Una y mil veces gracias, papá”, expresó, mientras sus
hermanas mayores, Rosa Virginia y María Gabriela, la miraban, llorosas,
desde el público.

“Antes
de tu partida física intentaste prepararnos para estos momentos,
dijiste que debíamos ser fuertes y seguir el camino, que debíamos ser
valientes como el abuelo Maisanta. Hoy día seguimos sintiendo esa fuerza
que nos transmitías y que de alguna u otra manera sigues
transmitiéndonos”, añadió.
“Lo que me escribiste un día, lo digo ahora porque no hay palabras
más exactas para expresarlo: ‘Te veo en todas partes y en todas partes
te siento’. Una vez más gracias, ahora entiendo lo que un día expresaste
al decir: ‘Cuando hay amor de verdad uno se queda para siempre’. Te
amamos y te recordamos tu pueblo y tu familia”, culminó tras lo cual fue
aplaudida de pie por todos los presentes y abrazada por Elena Chávez,
madre del comandante y por el vicepresidente de la República Jorge
Arreaza.
El acto de homenaje culminó con el encendido de la cruz del Waraira
Repano en honor al comandante. La cruz brillará por la noche de este
jueves.
Texto completo
Este es el texto de la carta que Rosinés Chávez dedicó a su padre:
Desde que no estás conmigo comprendí que no es
necesario verte para seguir amándote, gran parte de ti nos acompaña día
tras día. Tanto ejemplo, tantos consejos, tanto amor y tanta entrega no
han sido en vano. Cuánto tiempo va a doler, me pregunto a diario y es
allí cuando recuerdo agradecerle a Dios por todo el tiempo que tuvimos y
así me lleno de fuerzas para continuar.
Conocerte, amarte, seguirte y llevarte en el espacio más sagrado
del alma le sigue dando más sentido a nuestros días, confío que hoy
estás en un lugar donde no hay dolor, donde no hay enfermedad, ni
tristezas, donde tu alma va a conseguir un verdadero descanso y se que
el haber compartido con nosotros muchas de tus angustias y
preocupaciones ayudó a que pudieras conseguir la paz que tanto merecías.
¡Gracias Papá! Gracias por quedarte como una lucecita cuando sentimos
que no vemos el camino, gracias por seguir inspirándonos en la mirada de
un niño y en la sonrisa de un abuelo, gracias por habernos llenarnos de
tantos recuerdos, muchos de ellos cargados de tantas de tus
ocurrencias.
Recuerdos que nos arrancan una sonrisa cuando a la vez sentimos una lágrima caer. Una y mil veces, ¡gracias papá!
Antes de tu partida física intentaste prepararnos para ese
momento. Decías que debíamos ser fuertes y seguir el camino, que
debíamos ser valientes como el abuelo Maisanta. Día a día seguimos
sintiendo esa fuerza que nos transmitías, el camino que queda por
recorrer no es sencillo, como personas, como familia y como país
pasaremos por altas y bajas pero seguiremos construyendo, luchando por
esta hermosa Patria a la que amaste tanto o más que a tu propia vida,
esta Patria por la que tanto sacrificaste.
Has dejado una llama encendida y le pido a Dios que nos dé la
fuerza de hacer todo lo humanamente necesario -Amor con amor se paga- y
no nos cansaremos de dar a nuestro prójimo y a nuestra Patria ese amor
que tanto nos enseñaste .
Y lo que me escribiste un día lo digo ahora, porque no hay
palabras más exactas para expresarlo: Te veo en todas partes y en todas
partes te siento, una vez más gracias. Una vez más entiendo
perfectamente lo que un día expresaste, cuando hay amor de verdad uno se
queda para siempre, te amamos y recordamos tu pueblo, tu familia.
Rosi.